Te lo explico?
No es la fuerza de la costumbre. Es tu olor.
Es tu pelo sobre la almohada, desparramado como una botella de vino rota en el suelo.
Es el aro que llevas en la nariz, donde me columpio cada noche hasta marearme.
Son tus dedos, largos como una noche en la que no haces acto de presencia.
No es la fuerza de la costumbre.
Es tu pantalon en el borde de la cama, a punto de caer, aferrandose como un naufrago a un trozo de madera.
Es tu mano en mi pecho, como un juramento al reves.
Es mi corazon cantando el himno de nuestro pais, ese al que solo sabemos llegar tu y yo, una Tierra Media mejorada.
Es mi mano en tu rodilla, el descanso del guerrero.
No es la fuerza de la costumbre.
No.
Son tus palabras, saliendo de tu boca en un tobogan, adquiriendo fuerza en cada centimetro que recorren en su corta vida.
Que levante la mano quien piense que tu y yo somos mas de uno.
No es la fuerza de la costumbre.
Estamos a otro nivel de comprension. Nadie sabe, todos hablan.
Quieres mas razones?
Ven. Sientate.
By: Pollo Frito
me encanto. no se si es por q me identifico..me lo imagino perfecto y lose.
ResponderEliminarpero q bonito escribes